martes, 10 de julio de 2007

Dentro de un sueño... Cap. 1, parte 3


– Te quejas como si no te hubiese gustado. – Rin se dirigía a ella con un tono ya no de enojo, sino frío, pero de repente cambió a un tono algo más caprichoso y señalo a Ethan que seguía, sonriente, observando a Yuki. – Que te quede claro que él es MI Ethan, y que no me lo quitarás tan fácilmente, por mucho que lo intentes.

– Deja a mi hermana, ella no está interesada en tu tonto Ethan.

– Además, fue él quien la besó. – Kano no encontraba nada malo en lo que acababa de pasar, ella y Tsuki tenían novios y era bueno que Yuki se consiguiera uno, así las entendería en vez de quedarse mirando animales en las casas o la calle, pero si tenía que defenderla era mejor, como le había dicho alguna vez Tsuki; empezar aclarando la situación.

– Sí, yo la besé, pero ella no se opuso.

– Bueno, si lo vemos de ese modo… – «El chico es inteligente» pensó Kano, que no encontró como contradecirlo, así que se limitó a seguir escuchando.

– ¡Pero si me estaba afirmando!

– Dices cualquier cosa por quitarle el novio a Rin. – Momo también se había integrado a la discusión, defendiendo, como era lógico, a Rin y mirando a Yuki que se había ruborizado y desviado la mirada.

– Rin es muy pequeña para ser la novia de Ethan. – En cuanto lo pensó, salió rápidamente de su boca sin alcanzar a detenerse, y cuando se dio cuenta de lo que acababa de decir, sintió como de nuevo su rostro se asemejaba a un tomate, así que agregó atropelladamente. – No quiero quitarle nada a nadie.

– Sí, mi hermana no tiene mal gusto. – La apoyaba Tsuki, con todos los ánimos de ganar la discusión.

– ¡Ya cállense! – Todos miraron perplejos a Kano. Se estaba enredando al escuchar como todos intentaban hablar al mismo tiempo y rápidamente pensó todo lo que habían dicho en ese rato, para concluir. –Yuki tiene razón, Rin es muy pequeña para Ethan.

– Pues ese no es problema para mí, se los demostrare.

– Rin, no lo hagas, sería tonto. – Susu, que había estado toda la discusión intentando calmar a todos, ya estaba cansada y sólo quería que continuaran caminando. – Se hace tarde, vámonos.

– Hazlo, así aprenderán. Nunca más te intentaran quitar a Ethan, enséñales. – Momo, en cambio, había tomado impulso para seguir y no se quería mover de ahí hasta que Rin ganara la disputa.

De repente Rin comenzó a volverse humo hasta que su cuerpo se esfumó por completo, luego, el humo fue aumentando y cuando al fin desapareció, el hada era del porte de Tsukino y rápidamente se aferró al brazo de Ethan y le mostró la lengua a Yuki en un gesto de burla.

– ¿Qué decías sobre el porte?

– Rin… que infantil. – Ethan la miró, algo incomodo. – Bueno, mejor sigamos caminando, o se hará demasiado tarde. Ya solucionado el problema y para alivio de Susu, emprendieron otra vez el viaje, adelante iba Ethan y las tres hadas y un poco más atrás iban las tres chicas. De repente, Yuki miró fríamente la espalda de Rin y murmuró.

– No me importa, ya que tus burlas son sólo parte de mi sueño. – En cuanto lo dijo, Ethan se detuvo bruscamente, lo que hizo que las hadas se sorprendieran, y miró seriamente a Yuki.

– ¿Sentiste mi beso?

– Pues… Sí… ¿Y que? – Yuki estaba atónita, no esperaba que él reaccionara de esa forma.

– Eso no significa nada, absolutamente nada. – Se apresuró a decir Tsuki, quien estaba a la defensiva desde que habían comenzado a discutir y le tomaba tiempo el estar más calmada.

– ¿Nada? – Cada vez Ethan parecía estar más serio. – Explícales Rin.

– En los sueños una es feliz y duerme tranquila, pero si una se asusta, como en el caso de las pesadillas, se despierta. – Al parecer, las hadas tenían la capacidad de que después de discutir, podían recobrar la calma y la paciencia sin dificultad.

– Exacto, pero esos sentimientos se adquieren por la atmósfera, pues el contacto físico no se toma en cuenta. – Continuó Susu alegre de que ya no pelearan.

– O simplemente, no se siente. – Concluyó Momo, que en la mirada se notaba que estaba tranquila, pero lista para continuar discutiendo si alguien quería.

– Si tu sentiste el contacto físico, es porque esto no es un sueño. – Ethan la miraba de una forma tan tierna que Yuki no podía negarse a sí misma que le agradaría que fuera real.

– Así que… esto… es real. – Yuki intentaba hacerse a la idea de que todo lo que les había pasado no era mentira, lo que le era algo difícil de creer, pero que sin embargo le resultaba, no podía decírselo a su hermana, una explicación bastante convincente.

– Milagro, lo comprendiste. – Le dijo irónicamente Rin al tiempo en que otra vez el humo la rodeaba y volvía a ser pequeña. – Me queda más cómodo estar así.

– Yuki no les creas. – Kano no encontraba que decirle a su amiga para que no la convencieran, pero si despertaba creyendo en todas esas cosas la encerrarían por loca.

– ¡Pero si es la verdad! – Ahí estaba Momo, frente a Kano, lista para empezar una discusión si era necesario, incluso si no lo era.

– Da igual, apresurémonos, se aproxima una tormenta. – Ethan miró al cielo y agregó. – Las torres negras están expandiendo sus dominios. ¡Vamos!

Continuaron su camino, ésta vez más rápido que antes y pareciendo ya volverse una costumbre, iban todos en silencio; Tsuki pensaba en lo extraño que resultaba el sueño « ¿Por qué quieren que creamos que esto es real? Es absurdo que un sueño insista tanto en eso»; Kano pensaba en lo tonta que había sido la discusión anterior «Si a Yuki le gusta Ethan es porque tiene buen gusto, Tsuki debe estar de acuerdo conmigo, que triste que todo sea un sueño»; Yuki no podía sacarse de la cabeza el que existiera la probabilidad de que todo fuera real «Sentí su beso… nunca me había pasado eso en un sueño, claro que nunca me habían besado en un sueño». Sentían que había sido un camino muy largo y estaban agotados, hasta que por fin vieron que se acercaban a un pueblo, lo que les subió el ánimo e hizo que corrieran con la esperanza de encontrar un lugar para descansar.

Ya a la entrada del pueblo, las chicas se detuvieron por la impresión que tuvieron al ver a tanta gente (si es que así les podían llamar) extraña, con más extremidades o rasgos de lo habitual y con diversas maneras de caminar, gente que iría más allá de la imaginación de alguien normal. Claro que lo normal, en el mundo de ellas, era que la gente no usara la imaginación para alguna otra cosa que no fuera la construcción de casas o cosas similares.
– ¡Qué gente más extraña! – Exclamó Kano sin fijarse en que muchos seres que antes caminaban tranquilos, se detuvieron a observarla con curiosidad.

– Baja la voz. Los puedes ofender. – Le susurró Tsuki, aunque le pareció que para la gente del pueblo, ellas eran las extrañas.

– Claro, claro… Lo siento. – Dirigió su mirada hacia arriba. – Miren al cielo, ya anocheció ¿No habrá algún lugar para que descansemos? – De repente, una gota le cayo en la nariz, y comenzó a llover. Las chicas se sorprendieron al ver que la gente corría a resguardarse; de todas las cosas que habían visto hasta ese momento, el hecho de que lloviera no era nada fuera de lo normal.

– Vamos, rápido. – Antes de que se dieran cuenta, Ethan y las hadas las empujaban al interior de una casa. Ya adentro, las chicas comenzaron a contemplar ésta con mucha curiosidad.

Se veía como una casa normal, paredes ventanas y muebles eran como en cualquier otra casa que habían visto. Sin embargo, el ambiente se sentía más armonioso, no había relojes por ninguna parte; lo que en su mundo significaría el desprecio por la responsabilidad y puntualidad. Y vieron que colgado de una de las paredes había un espejo que, de alguna forma, no reflejaba lo que tenía enfrente, sino que parecía que en su interior hubiera otra habitación, una habitación que a las muchachas les resulto familiar.

– ¡Uf! Por poco…– Exclamó con alivio Momo, sacando del ensimismamiento a las tres chicas. – Creí que no alcanzaríamos a refugiarnos.

– ¿Qué pasa? ¿Le tienen miedo al agua? – Kano, al igual que Tsuki, olvidó que intentaba recordar donde había visto la habitación del espejo, concentrándose ahora en por qué se estaban escondiendo de la lluvia. Sin embargo, Yukino siguió mirando fijamente al espejo como si esperara alguna respuesta.

– No es eso… no es tan simple como que le temamos… es sólo que… ¿Vieron al cielo? – Momo buscaba alguna forma de explicarle lo que sucedía.

– Sí…estaba negro. – Le contesto Tsuki, restándole importancia a lo que decía.

– Sin luna… sin estrellas… – Kano intentaba encontrarle algo extraño al cielo, pero lo único que deducía era que había anochecido, y al no verse las estrellas y la luna, significaba que estaba nublado.

– Eran las torres. – Le aclaró Susu con un aire misterioso que no logró que las chicas se sintieran muy interesadas o asustadas, lo que la decepciono.

– ¿Las torres? – Le dijo Tsuki, que pensó que en las torres de las que hablaban habría algún sistema tecnológico más avanzado que los de su mundo que podía manejar el clima a su antojo.

– Sí. Se aproximan, cubren todo de oscuridad. – Rin ya se estaba cansando de que por mucho que le explicaran a las muchachas, éstas no creyeran lo que les decían.

– Pero las torres no se mueven, son de piedra. – Definitivamente no creían nada, y Kano notó como en las caras de las hadas se reflejaba la rabia y la impaciencia, así que buscó alguna forma de explicarse lo que le habían dicho, hasta que se le ocurrió. – Claro, a menos que tengan ruedas o algo así.

– Su poder se mueve, su magia y sus guardianes. – Susu le hablaba como si se estuviera dirigiendo a alguien con comprensión lenta, a Tsuki se le ocurrió que el hada sentía que hasta una silla entendería mejor las cosas, por lo que le costó bastante ocultar la risa. –Y en cada tormenta, dañan o esclavizan a los seres vivos que estén fuera por mucho tiempo.

– Al principio no nos preocupábamos, pero cuando se supo que las hijas de la luna podrían ayudarnos, comenzaron a expandirse a mayor velocidad. – Ethan, en cambio, parecía bastante calmado.

– ¿Las hijas de la luna? … ¿Las “Sailor Moon”? – Yuki por fin había desviado su mirada del espejo, al parecer el tema le había llamado la atención y a los demás les había intrigado lo que había dicho.

– ¿Las Sailor cuanto? – Nadie supo a lo que se refería y le miraban estupefactos, como si hubiera sido ella la que los hubiera llevado hasta ese lugar y les tuviera que explicar todo.

– Bueno, eran una serie de dibujos animados, provenían de un país que se llamaba Japón, en los que…– Al ver la expresión atónita de sus receptores, decidió que era mejor no continuar o los enredaría aún más. – En fin, no importa… eso fue hace siglos. – Ella siempre, a diferencia de su hermana, se había interesado en las diversiones que venían de distintos lugares de la gente antigua siendo infantes, lo bueno era que había museos y bibliotecas respecto a todo eso, pero no hablaba de aquello con nadie ya que la gente que la rodeaba consideraba que eso sólo lo hacían las personas que no tenían nada bueno que aportarle al mundo.

Mientras todos estaban pensando en lo que había dicho Yuki, se abrió una puerta que se encontraba a la derecha de ellos y vieron como, junto con un resplandor verde, entraba una joven de no más de 23 años, tapada por una capa plateada, por la que sólo se le podían ver unos cuantos mechones de pelo de color verde turquesa.


Continuará...



Bueno, aquí deje otro trozo del 1º capitulo del cuento... ojalá les guste...

viernes, 6 de julio de 2007

Richie


Ya, aquí dejo un dibujo de uno de mis tantos personajes favoritos inventados por mi: un demonio ^__^ es más lindo... es para subir algo mientras veo lo del cuento... y lo de todos mis comics... y estudio para las pruebas... y...
¬¬ si cuento las cosas me resultan bastantes, pero por mucho que lo pienso llego a la conclusión de que estoy desocupada... ahora que recuerdo, debería estar haciendo un trabajo...
Me falta algo... conciencia podría ser... o algo por el estilo...

martes, 26 de junio de 2007

Dentro de un sueño... Cap.1, parte 2



– Muy bien chicas, dejemos que los mosquitos nos guíen. Soy Tsukino, pueden llamarme Tsuki. – Las observó con atención. – ¿Cuál dijo ser mi guía?

– ¡Yo lo dije! Me llamo Susu. – Se acercó bruscamente a Tsuki, por lo que ésta pudo ver que estaba muy enojada. – Y no somos mosquitos. – Se acercó ahora al oído derecho de la chica y gritó fuertemente. – ¡Somos hadas! – Se volteó, mientras Tsuki se sobaba la oreja, y voló otra vez al lado de las otras hadas, y aún enojada agregó. – Nunca nos habían insultado tanto, esto es intorelable.

– Susu, se dice intolerable. – Le explicó quedamente otra de las hadas, mirando fijamente a las chicas. – Además… no puedes esperar algo más de los…de los…

– Humanos, Rin ¿Cómo se te puede olvidar? Ethan es uno de ellos. – La tercer hada había hablado por fin, su voz, a diferencia de la de las otras dos, sonaba bastante infantil, y por deducción las chicas supusieron que ella era Momo.

– No lo es. Para mí no lo es, pues los humanos tienen… por decirlo de algún modo: “la mente cerrada”.

– ¡Sí, muy cerrada! – Las otras dos hadas comenzaron a volar alrededor de las tres chicas, que seguían juntas, y gritaban. – ¡Cerradísima! ¡Cerradísima!

– Muy bien las seguiremos, dejen de gritar… por favor… – Por mucho que les hablara, Kano no podía hacer que la escucharan, así que tuvo que levantar la voz por sobre de la de las hadas. – ¡Discúlpennos por haberles dicho mosquitos! ¡Lo lamentamos, de verdad!

– ¡No hay problema! – Las hadas exclamaron al unísono muy contentas y las chicas vieron como un resplandor las rodeaba, eran de unos 10 cm. por lo que podían distinguir perfectamente sus rasgos y, entre ellas, admitieron que las hadas eran muy bonitas, las tres con el pelo rosa, pero con reflejos de diferentes colores; Susu con reflejos azules, Momo con reflejos calipso y Rin con reflejos Violeta.

Comenzaron a caminar, pero de repente Yuki se detuvo, a lo que todas se voltearon y la observaron esperando a que se moviera o dijera algo, luego de un breve momento, preguntó lo que le iba dando vueltas en la cabeza desde que las hadas se presentaron.

– Dijeron que eran nuestras guías… pero… ¿A dónde nos guiarán? ¿Hacia dónde vamos?

– Primero iremos todas al pueblo y luego nos separaremos, y como yo soy tu guía no tienes de que preocuparte, sólo me tienes que seguir.

– ¿Dijiste separarnos? ¿Y si nos perdemos? – El miedo cruzó por el rostro de Kano. Se imaginaba a sus amigas solas por ahí sin saber a donde ir y a ella misma pidiendo ayuda sin nadie alrededor excepto unas hadas que, a decir verdad, si aparecía alguien con un cuaderno, una red o algo similar, podría deshacerse fácilmente de ellas.

– Kano, en un sueño la gente no se pierde, ya que si no le gusta lo que ve, se despierta y listo. – Le explicó sonriente Tsuki, sin notar que Susu se acercaba otra vez a su oído pero ésta vez al izquierdo y le gritó nuevamente.

– ¡Estás loca! – Tsuki, sobresaltada, la miró y Susu se tranquilizó. – Lo siento, es que me das rabia… Te explico, esto no es un sueño, esto es de verdad.

– Primero nos dicen mosquitos y ahora que somos un sueño, no lo puedo creer.

– Susu, Momo, cálmense. Déjenlas, que crean lo que quieran. Luego se darán cuenta de que es tan real como su mundo, vamos.

Siguieron caminando tranquilamente en silencio, dado que Tsuki no quería hablar por miedo a que Susu volviera a gritarle y sospechaba que si lo hacía de nuevo quedaría sorda; Yuki quería llegar pronto al pueblo para ver en que clase de sueño se encontraban; Kano iba pensando en que especie de mosquito las había picado para al menos hacerse una idea de cuanto tiempo más estarían soñando; y las tres hadas no tenían el menor interés de dirigirse a ellas luego de haber sido insultadas ya dos veces. De repente, un chico saltó de un árbol asustando a las muchachas y se acercó a ellas al tiempo que las hadas muy contentas volaban alrededor de él, hablándole todas al mismo tiempo, sin entendérseles nada. Al fin se calmaron y Rin lo presentó a las chicas.

– Él es Ethan. Ethan, ellas son: mi elegida Yukino (le puedes decir Yuki); La de Momo, Kano; y la de Susu, Tsukino (puedes llamarla Tsuki).

– Ethan también es un humano, como ustedes. – Les aclaró Momo. – Sólo que llegó antes aquí… no sé como… pero llegó antes… sí, porque hace tiempo que lo conocemos. – Claro que no estaba muy segura de lo que explicaba.

Las chicas se quedaron observándolo, el chico era bastante apuesto, las tres coincidían en eso, no podía tener más de 16 años tenía el pelo negro con reflejos azules, era algo trigueño, más alto que ellas, era delgado pero se veía bastante resistente por si alguien le daba un golpe, vestía con una camisa negra y unos jeans azules, nada fuera de lo normal; sus ojos eran celestes e irradiaban cierta frialdad y seguridad que hacía que las chicas sintieran una mezcla de escalofríos, respeto e incluso algo de cariño hacia él. Lo que más les llamó la atención en él, además de su aspecto, fue que por mucho que le miraran fijamente a los ojos, no podían saber lo que pensaba o sentía en ese momento.

– Claro que Ethan es más inteligente. – Rin las despertó de sus pensamientos tan de repente que las chicas la miraron sin comprender lo que les decía.

– No seas así, ellas sólo tienen “la mente cerrada”, que sean ignorantes no es su culpa, son pobres niñas que poco a poco entenderán todo. – Susu, para sorpresa de Tsuki, de alguna forma extraña las estaba defendiendo, claro que hubiera preferido que no lo hiciera y así evitarse el que las llamara “mente cerrada”, “ignorantes” y “pobres niñas”.

– ¿Mente cerrada? ¿Y ese término? – El chico parecía divertido, además de sorprendido por el vocabulario de las hadas, ya que al parecer a él nunca le llamaron así.

– Quiere decir que no les entra nada más que lo que les enseñan los adultos humanos de su mundo. – Le explicó Rin bastante ofendida.

– Que gracioso, pero pronto dejará de ser así, se los aseguro ¿Van de camino al pueblo? Si quieren voy con ustedes. – Ethan se puso frente a Yuki y se quedaron observando por un momento, lo que hizo que ella sintiera como si lo hubiera visto en otra ocasión, pero antes de saber si era así, el chico se volteó otra vez, viendo a las hadas que movían la cabeza en gesto de que les agradaría que fuera con ellas.

– Tsuki, Kano, me aburrí ¿Por qué no nos vamos? Deberíamos estar soñando que estamos ya en el pueblo, y no manteniendo conversaciones sin sentido sobre las mentes. – Yuki dejo de lado lo que sentía, ya que le inquietaba que su sueño no cambiara el escenario, y comenzaba a impacientarse, además de que le desagradaba que las trataran como si fueran tontas.

– ¿Creen que están soñando? Vaya, eso más que divertido resulta ridículo, aunque, aún así, me da la oportunidad de reírme de ustedes. – Repuso el chico sonriéndoles de una manera tan irónica, que hizo que Tsukino se enojara y se le enfrentara.

– ¿Por qué sonríes? ¿Quién te crees? No te burles o ya veras, no por que seas un chico y más alto significa que te podrás burlar de nosotras así como así.

– Tsuki, cálmate. Aunque le pegues no lo sentirá, esto es sólo… – Yuki no alcanzó a terminar de hablar ya que Ethan sin previo aviso la besó. Fue como si todo le diera vueltas, como si todas hubieran desaparecido, sintió que la cara se le estaba poniendo roja y bruscamente empujó al chico hacia atrás viendo que todo volvía a la normalidad, ya nada giraba, y pudo ver como las chicas y hadas notaban su parecido con un tomate. – ¡Idiota! ¿Por qué lo hiciste? ¿Estás loco?



Continuara...

viernes, 15 de junio de 2007

Dentro de un sueño... Cap1, parte 1






~~ 1 ~~

Dentro de un sueño



“De la nada aparecieron, para reinar en la oscuridad… destruyendo todo lo que se les interpusiera… altas y malvadas con sus vigías en las nubes…Sólo hay una salvación, una esperanza… tres oportunidades… tres estrellas… las tres hijas de la luna…”.




Año 2500, todos los países son islas, para viajar se usan transportadores, máquinas que separan las células o las moléculas (según lo que se transporte) y las hace viajar a la velocidad de la luz. Ya la gente no cree en lo que llaman “fantasías”, para las personas todo tiene una explicación, por muy complicada que sea. Las calles y las ciudades se rigen por números, así como las regiones y países, por letras. Para viajar a un país de distinta lengua, se instalan microchips, en las muelas de las personas, que contengan el idioma para que puedan entenderse con las gentes del sitio al que van, y lo mismo pasa al viajar a otros planetas. Claro que no por tener toda ésta tecnología se iba a acabar la flora y fauna, ahora hay en cantidades mayores. Planeta Tierra; país “CL”; región “LL”; ciudad “01”. Once de Julio, 4:30 PM, el timbre del colegio Nalaivo anuncia el termino de clases y también el de la semana. Todos los escolares van saliendo, entre ellos: Tsukino; una joven de 16 años, 1.57 mt, su pelo es de color caoba y liso, ojos grises, trigueña y de 51 Kg, vestida con el uniforme del colegio; falda y camiseta. A su izquierda, y un poco más atrás, su hermana: Yukino; de 15 años, 1.55 mt, pelo de color calipso oscuro y liso, ojos violetas, tez blanca y de 48 Kg, vestida con el buzo del colegio. A su derecha, la compañera y amiga de ambas: Kano; de 16 años, 1.50 mt, pelo violeta y ondulado, ojos azules, trigueña y de 54 Kg, vestida al igual que Tsukino; con falda y camiseta. Tsukino y Kano van pensando en sus novios, mientras que Yukino observa un gato.

– ¡Mírenlo, que lindo! – Exclamo al ver que el gato se sentaba y la observaba.

– Sí… Álvaro es tan lindo. – Dijo Kano mirando al cielo.

– Sí… “Totito” también. – Afirmó Tsukino al tiempo que los ojos le brillaban.

– ¡Chicas el gato! – Yukino se detuvo mientras las miraba con expresión de reproche. – ¡Aló, chicas despierten!

– ¿Eh? Que bien que nos quedemos en tu casa Kano, así nos acompañaremos.- Por lo visto, Tsuki acababa de bajar a Tierra y, al igual que Kano, no se dio por enterado de que su hermana les hubiera mostrado un gato.

– Se nota que no me escuchaban… en fin…– Metió las manos a los bolsillos de su pantalón y siguió caminando junto a Tsuki.

– Nos divertiremos mucho. Qué bien que nuestros padres se fueron a Marte, estarán por unos días, por el poco dinero que llevan, pero al menos descansaran de nosotras. – Kano las miró con una gran sonrisa y añadió. – Y nosotras de ellos. – Las tres chicas se pusieron a reír mientras seguían caminando.

– Es cierto, casi lo olvidamos, Yuki debemos ir a buscar nuestras cosas a casa. Si quieres Kano, te adelantas, luego te alcanzaremos.

– No se preocupen, las acompaño.

– Sí, así ninguna anda sola por ahí. – Les dijo alegremente Yuki, mientras doblaban por una calle.
– Entonces, vámonos rápido. – Concluyó Tsuki, corriendo seguida de las chicas.


Cuando entraron a su casa notaron que había un ambiente algo extraño, pero decidieron ir a su habitación a buscar las cosas para marcharse pronto y así disfrutar de todo el tiempo que tenían. Al llegar a la habitación que compartían las hermanas notaron que volando sobre su cama había tres mosquitos.

– Que extraño, hace tres años que los eliminaron a todos. – Decía Kano mientras los espantaba. – Sólo conservan a los que ayudan al ambiente y cosas así, pero que yo sepa los tienen bajo vigilancia apartados de los civiles.

– Sí, pero se les pudo haber escapado algunos. Da igual, Yuki ¿Guardaste ya tus cosas? Las mías ya las tengo listas. – Un mosquito comenzó a acercarse a Tsuki y a volar alrededor de ella. – ¿Qué le pasa a éste bicho? Vete.

– Estoy lista, vámonos. – Le dijo Yukino, poniéndose un bolso al hombro.

Al llegar a la sala Yukino se comenzó a acercar al sillón dejándose caer en el, mientras que las chicas la seguían en el acto.

– No sé si ustedes, pero… yo tengo… un poco. – Yuki bostezó, cerro los ojos y apoyó la cabeza en sus manos. – De sueño… – Lo dijo y se quedó profundamente dormida, Tsuki y Kano también hicieron lo mismo.


Cuando al fin despertaron vieron que estaban en el corazón de un bosque, se levantaron y comenzaron a caminar una al lado de la otra, sin separarse, para intentar saber a donde habían llegado.


– ¿Alguien sabe en donde estamos? Tsuki, Yuki ¿Se les ocurre algo? ¿Desde cuando que estamos aquí? Yuki ¿Me dices la hora?

– Claro. – Miró el reloj que tenía en la muñeca por un buen rato y luego, mirándola algo contrariada habló. – Son las seis, pero el secundero no avanza, así que dudo que esté en lo correcto.

– Que bien, estamos en un bosque, el cual no tenemos idea donde queda y el tiempo se detuvo así que ni siquiera sabemos cuanto tiempo llevamos aquí. – Dijo Tsuki con aire pesimista, sentándose en el suelo y echándose el pelo para atrás con la mano. – Ni siquiera sabemos si alguien nos buscará.

– Lo último que recuerdo es que me quedé dormida sobre el sillón, lo lamento hermana, no puedo ayudar en nada. – Yuki Pateó una piedra y se sentó junto a Tsuki silbando.

– No patees las piedras y no silbes, es de mala educación. – La retó, demostrándole que hasta en momentos como esos recordaba comportarse como una dama, por lo cual Yuki la miro sorprendida, así que agregó. – No es tu culpa, nosotras también nos dormimos.

– Quizá esos mosquitos nos picaron, nos quedamos dormidas y ahora estamos en un sueño. – Kano intentaba subirles el ánimo y a medida que explicaba su teoría las miraba con la cara llena de una esperanza fabricada y una gran sonrisa que parecía que de un momento a otro se desmoronaría, pero para no desanimarla, las amigas la siguieron escuchando atentamente. – Sólo debemos buscar algo que nos despierte y ya está, volveremos a su casa para luego ir a la mía.

Habían decidido que estaban en un sueño, cuando de la nada volvieron a aparecer los tres mosquitos que habían estado en su casa y, para sorpresa de ellas, comenzaron a hablarles.

– ¡Hola, qué bien que despertaron! Mucho gusto, me llamo Momo y soy la guía de Kano.

– Yo soy Susu, guía de Tsukino.

– Soy Rin, guía de Yukino.

Las chicas se quedaron perplejas al entenderles y se asombraron más aún cuando, al acercarse los mosquitos, notaron que eran más grandes que antes y tenían forma de niñas. Se quedaron en silencio por un momento, luego hablaron entre ellas, y por fin decidieron que como era un sueño todo podía suceder.


Continuara...


lunes, 11 de junio de 2007

Escuchando una canción...


No importa que canción o si??... en cualquier caso una de Hilary Duff ("Raise your voice") ... no necesito entender mucho de lo que dice porque en el estado en el que me encuentro es como si más la sintiera que la escuchara... y eso me gusta... aunque los ojos me queden vidriosos y de repente se me sequen solos sin que caiga alguna lagrima... Lo extraño que me sucede es que me siento sola y siento que estoy ya más que acostumbrada y que sólo me llega a dar lata, pero no me molesta... y que aunque sienta de repente ganas de llorar las lagrimas no me salen y al final termino sonriendo... o que estoy sola pensando en miles de cosas y cuando me voy a reir me bajan las ganas de llorar... quizás estoy media fallada, porque nunca alguien me contó que le sucediera eso... tengo los sentimientos mezclados de tal manera con las reacciones que no actuo como debería en ciertas ocasiones...

No me quejo... osea, no es algo de lo que sentirse orgullosa, pero es lo que hay y me acepto... aunque a veces me fastidio... y es tanto que ya no me tomo en cuenta y termino haciendo todo lo contrario a lo que me propongo... pero como tampoco soy una experta en que todas las cosas me salgan al pie de la letra tambien me acostumbre... y al final de todas las cosas que hago mucha me salen peor que mal (normalmente a las que les pongo más cariño... vaya como es la vida) y las otras me salen solo mal o más o menos... ^__^ aunque si hay veces en que me han salido bien, y esas veces son como para celebrarlas, pero no las celebro o se pueden hechar a perder...

Me estoy sintiendo extraña... rara!!!!!!!!!!!!!!!! mmm rara no rarita... en fin...
de nuevo me van a empezar a echar del PC... tambien soy experta en eso... además de que gusten los ptos suspensivos... cada vez que los pongo reflexiono un poco para luego seguir escribiendo...

En fin... hasta aquí llego, o me van a retar... ^__^U

Igual, entre toda la mezcla que tengo dentro, me siento relajada porque estoy volviendo a dibujar... pero ahora va más en serio.


sábado, 9 de junio de 2007


Pensando y pensando y aun no se que escribir... Tengo más que claro que quiero escribir algo, y sin embargo no tengo idea de lo que es. Siento que me quiero liberar de algo, y tampoco sé de que es... siento tantas cosas y no sé... Por un momento intento quedarme quieta y ponerme a reflexionar y entonces descubro que he estado bastante tiempo quieta reflexionando y me sale nada... Me muevo, de seguro se me ocurrirá algo si me muevo, pero no se me ocurre...

Bueno, ya estoy escribiendo... aunque aún no estoy segura de que escribo lo que quería escribir... Estoy segura de otras cosas... como a quien me gustaría ver, pero al mismo tiempo no quiero ni siquiera mirarlo a diez mil kilometros de distancia... Que quiero leer o escuchar...

Necesito un quiebre, me siento casi convencida... un quiebre... pero... ¿Qué clase de quiebre? eso es una de las otras cosas más que no sé... soy buena no sabiendo cosas...

¿Y por qué escribo? Me veo aquí escribiendo mucho más que en mi flog, donde ultimamente he puesto sólo canciones... porque tampoco sé que hago mientras lo hago... Al menos me siento más libre escribiendo, sea en un papel o aquí en el PC...

Vaya, en fin... Ya he escrito bastante y me estan echando del computador... además, no es bueno hacerse vicios... y sigo sin saber... aún me falta algo y no sé que es... aunque me siento tranquila, me siento incompleta... y todos los sentimientos se mezclan y al final quedo nula... por un lado queriendo llorar y por otro queriendo reir... y al final... nada... son reacciones nulas...




~* ... >__< ... *~

viernes, 8 de junio de 2007

... Sólo eso...


Definitivamente es eso... Quien lo diría... resultaba totalmente obvio y no me había dado cuenta... Me complique tanto por una respuesta que ya tenía... era eso y nada más que eso... no tenía que darle más vueltas, porque no existía otra manera.
Detenerme, observar... y eso... eso era... y de todas formas no lo quería aceptar. Se supone que ya lo hice, que ya no me sorprende que sea eso, pero en alguna parte de mi algo me dice que no es sólo eso, que no puede ser sólo eso como si nada... Sin embargo, por más que me detengo y observo es eso, y no dejará de ser eso por mucho que yo lo quiera cambiar...
Detenerme, avanzar... no importa que haga, no importa cuanto corra, cuanto grite, o cuanto intente hacer que me escuchen... seguirá siendo eso... seguirá siendo así...
Esperanzas... ¿¿¿ Sería posible seguir conservando esas esperanzas que me dicen que eso cambiará??? Seguir intentado por todos los medios que se me cumplan los deseos para que eso deje de ser así... para que deje de ser cierto...
Por ahora no veo más remedio que el convivir con eso, día a día, sin darle mayor importancia aunque me cueste, intentar ver eso como algo normal, como algo que por ahora, mientras no lo puedo cambiar, puede ser superable... por ahora sólo me queda dejar que eso siga, en tanto se presente la oportunidad para que eso sea distinto...




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