martes, 26 de junio de 2007

Dentro de un sueño... Cap.1, parte 2



– Muy bien chicas, dejemos que los mosquitos nos guíen. Soy Tsukino, pueden llamarme Tsuki. – Las observó con atención. – ¿Cuál dijo ser mi guía?

– ¡Yo lo dije! Me llamo Susu. – Se acercó bruscamente a Tsuki, por lo que ésta pudo ver que estaba muy enojada. – Y no somos mosquitos. – Se acercó ahora al oído derecho de la chica y gritó fuertemente. – ¡Somos hadas! – Se volteó, mientras Tsuki se sobaba la oreja, y voló otra vez al lado de las otras hadas, y aún enojada agregó. – Nunca nos habían insultado tanto, esto es intorelable.

– Susu, se dice intolerable. – Le explicó quedamente otra de las hadas, mirando fijamente a las chicas. – Además… no puedes esperar algo más de los…de los…

– Humanos, Rin ¿Cómo se te puede olvidar? Ethan es uno de ellos. – La tercer hada había hablado por fin, su voz, a diferencia de la de las otras dos, sonaba bastante infantil, y por deducción las chicas supusieron que ella era Momo.

– No lo es. Para mí no lo es, pues los humanos tienen… por decirlo de algún modo: “la mente cerrada”.

– ¡Sí, muy cerrada! – Las otras dos hadas comenzaron a volar alrededor de las tres chicas, que seguían juntas, y gritaban. – ¡Cerradísima! ¡Cerradísima!

– Muy bien las seguiremos, dejen de gritar… por favor… – Por mucho que les hablara, Kano no podía hacer que la escucharan, así que tuvo que levantar la voz por sobre de la de las hadas. – ¡Discúlpennos por haberles dicho mosquitos! ¡Lo lamentamos, de verdad!

– ¡No hay problema! – Las hadas exclamaron al unísono muy contentas y las chicas vieron como un resplandor las rodeaba, eran de unos 10 cm. por lo que podían distinguir perfectamente sus rasgos y, entre ellas, admitieron que las hadas eran muy bonitas, las tres con el pelo rosa, pero con reflejos de diferentes colores; Susu con reflejos azules, Momo con reflejos calipso y Rin con reflejos Violeta.

Comenzaron a caminar, pero de repente Yuki se detuvo, a lo que todas se voltearon y la observaron esperando a que se moviera o dijera algo, luego de un breve momento, preguntó lo que le iba dando vueltas en la cabeza desde que las hadas se presentaron.

– Dijeron que eran nuestras guías… pero… ¿A dónde nos guiarán? ¿Hacia dónde vamos?

– Primero iremos todas al pueblo y luego nos separaremos, y como yo soy tu guía no tienes de que preocuparte, sólo me tienes que seguir.

– ¿Dijiste separarnos? ¿Y si nos perdemos? – El miedo cruzó por el rostro de Kano. Se imaginaba a sus amigas solas por ahí sin saber a donde ir y a ella misma pidiendo ayuda sin nadie alrededor excepto unas hadas que, a decir verdad, si aparecía alguien con un cuaderno, una red o algo similar, podría deshacerse fácilmente de ellas.

– Kano, en un sueño la gente no se pierde, ya que si no le gusta lo que ve, se despierta y listo. – Le explicó sonriente Tsuki, sin notar que Susu se acercaba otra vez a su oído pero ésta vez al izquierdo y le gritó nuevamente.

– ¡Estás loca! – Tsuki, sobresaltada, la miró y Susu se tranquilizó. – Lo siento, es que me das rabia… Te explico, esto no es un sueño, esto es de verdad.

– Primero nos dicen mosquitos y ahora que somos un sueño, no lo puedo creer.

– Susu, Momo, cálmense. Déjenlas, que crean lo que quieran. Luego se darán cuenta de que es tan real como su mundo, vamos.

Siguieron caminando tranquilamente en silencio, dado que Tsuki no quería hablar por miedo a que Susu volviera a gritarle y sospechaba que si lo hacía de nuevo quedaría sorda; Yuki quería llegar pronto al pueblo para ver en que clase de sueño se encontraban; Kano iba pensando en que especie de mosquito las había picado para al menos hacerse una idea de cuanto tiempo más estarían soñando; y las tres hadas no tenían el menor interés de dirigirse a ellas luego de haber sido insultadas ya dos veces. De repente, un chico saltó de un árbol asustando a las muchachas y se acercó a ellas al tiempo que las hadas muy contentas volaban alrededor de él, hablándole todas al mismo tiempo, sin entendérseles nada. Al fin se calmaron y Rin lo presentó a las chicas.

– Él es Ethan. Ethan, ellas son: mi elegida Yukino (le puedes decir Yuki); La de Momo, Kano; y la de Susu, Tsukino (puedes llamarla Tsuki).

– Ethan también es un humano, como ustedes. – Les aclaró Momo. – Sólo que llegó antes aquí… no sé como… pero llegó antes… sí, porque hace tiempo que lo conocemos. – Claro que no estaba muy segura de lo que explicaba.

Las chicas se quedaron observándolo, el chico era bastante apuesto, las tres coincidían en eso, no podía tener más de 16 años tenía el pelo negro con reflejos azules, era algo trigueño, más alto que ellas, era delgado pero se veía bastante resistente por si alguien le daba un golpe, vestía con una camisa negra y unos jeans azules, nada fuera de lo normal; sus ojos eran celestes e irradiaban cierta frialdad y seguridad que hacía que las chicas sintieran una mezcla de escalofríos, respeto e incluso algo de cariño hacia él. Lo que más les llamó la atención en él, además de su aspecto, fue que por mucho que le miraran fijamente a los ojos, no podían saber lo que pensaba o sentía en ese momento.

– Claro que Ethan es más inteligente. – Rin las despertó de sus pensamientos tan de repente que las chicas la miraron sin comprender lo que les decía.

– No seas así, ellas sólo tienen “la mente cerrada”, que sean ignorantes no es su culpa, son pobres niñas que poco a poco entenderán todo. – Susu, para sorpresa de Tsuki, de alguna forma extraña las estaba defendiendo, claro que hubiera preferido que no lo hiciera y así evitarse el que las llamara “mente cerrada”, “ignorantes” y “pobres niñas”.

– ¿Mente cerrada? ¿Y ese término? – El chico parecía divertido, además de sorprendido por el vocabulario de las hadas, ya que al parecer a él nunca le llamaron así.

– Quiere decir que no les entra nada más que lo que les enseñan los adultos humanos de su mundo. – Le explicó Rin bastante ofendida.

– Que gracioso, pero pronto dejará de ser así, se los aseguro ¿Van de camino al pueblo? Si quieren voy con ustedes. – Ethan se puso frente a Yuki y se quedaron observando por un momento, lo que hizo que ella sintiera como si lo hubiera visto en otra ocasión, pero antes de saber si era así, el chico se volteó otra vez, viendo a las hadas que movían la cabeza en gesto de que les agradaría que fuera con ellas.

– Tsuki, Kano, me aburrí ¿Por qué no nos vamos? Deberíamos estar soñando que estamos ya en el pueblo, y no manteniendo conversaciones sin sentido sobre las mentes. – Yuki dejo de lado lo que sentía, ya que le inquietaba que su sueño no cambiara el escenario, y comenzaba a impacientarse, además de que le desagradaba que las trataran como si fueran tontas.

– ¿Creen que están soñando? Vaya, eso más que divertido resulta ridículo, aunque, aún así, me da la oportunidad de reírme de ustedes. – Repuso el chico sonriéndoles de una manera tan irónica, que hizo que Tsukino se enojara y se le enfrentara.

– ¿Por qué sonríes? ¿Quién te crees? No te burles o ya veras, no por que seas un chico y más alto significa que te podrás burlar de nosotras así como así.

– Tsuki, cálmate. Aunque le pegues no lo sentirá, esto es sólo… – Yuki no alcanzó a terminar de hablar ya que Ethan sin previo aviso la besó. Fue como si todo le diera vueltas, como si todas hubieran desaparecido, sintió que la cara se le estaba poniendo roja y bruscamente empujó al chico hacia atrás viendo que todo volvía a la normalidad, ya nada giraba, y pudo ver como las chicas y hadas notaban su parecido con un tomate. – ¡Idiota! ¿Por qué lo hiciste? ¿Estás loco?



Continuara...

viernes, 15 de junio de 2007

Dentro de un sueño... Cap1, parte 1






~~ 1 ~~

Dentro de un sueño



“De la nada aparecieron, para reinar en la oscuridad… destruyendo todo lo que se les interpusiera… altas y malvadas con sus vigías en las nubes…Sólo hay una salvación, una esperanza… tres oportunidades… tres estrellas… las tres hijas de la luna…”.




Año 2500, todos los países son islas, para viajar se usan transportadores, máquinas que separan las células o las moléculas (según lo que se transporte) y las hace viajar a la velocidad de la luz. Ya la gente no cree en lo que llaman “fantasías”, para las personas todo tiene una explicación, por muy complicada que sea. Las calles y las ciudades se rigen por números, así como las regiones y países, por letras. Para viajar a un país de distinta lengua, se instalan microchips, en las muelas de las personas, que contengan el idioma para que puedan entenderse con las gentes del sitio al que van, y lo mismo pasa al viajar a otros planetas. Claro que no por tener toda ésta tecnología se iba a acabar la flora y fauna, ahora hay en cantidades mayores. Planeta Tierra; país “CL”; región “LL”; ciudad “01”. Once de Julio, 4:30 PM, el timbre del colegio Nalaivo anuncia el termino de clases y también el de la semana. Todos los escolares van saliendo, entre ellos: Tsukino; una joven de 16 años, 1.57 mt, su pelo es de color caoba y liso, ojos grises, trigueña y de 51 Kg, vestida con el uniforme del colegio; falda y camiseta. A su izquierda, y un poco más atrás, su hermana: Yukino; de 15 años, 1.55 mt, pelo de color calipso oscuro y liso, ojos violetas, tez blanca y de 48 Kg, vestida con el buzo del colegio. A su derecha, la compañera y amiga de ambas: Kano; de 16 años, 1.50 mt, pelo violeta y ondulado, ojos azules, trigueña y de 54 Kg, vestida al igual que Tsukino; con falda y camiseta. Tsukino y Kano van pensando en sus novios, mientras que Yukino observa un gato.

– ¡Mírenlo, que lindo! – Exclamo al ver que el gato se sentaba y la observaba.

– Sí… Álvaro es tan lindo. – Dijo Kano mirando al cielo.

– Sí… “Totito” también. – Afirmó Tsukino al tiempo que los ojos le brillaban.

– ¡Chicas el gato! – Yukino se detuvo mientras las miraba con expresión de reproche. – ¡Aló, chicas despierten!

– ¿Eh? Que bien que nos quedemos en tu casa Kano, así nos acompañaremos.- Por lo visto, Tsuki acababa de bajar a Tierra y, al igual que Kano, no se dio por enterado de que su hermana les hubiera mostrado un gato.

– Se nota que no me escuchaban… en fin…– Metió las manos a los bolsillos de su pantalón y siguió caminando junto a Tsuki.

– Nos divertiremos mucho. Qué bien que nuestros padres se fueron a Marte, estarán por unos días, por el poco dinero que llevan, pero al menos descansaran de nosotras. – Kano las miró con una gran sonrisa y añadió. – Y nosotras de ellos. – Las tres chicas se pusieron a reír mientras seguían caminando.

– Es cierto, casi lo olvidamos, Yuki debemos ir a buscar nuestras cosas a casa. Si quieres Kano, te adelantas, luego te alcanzaremos.

– No se preocupen, las acompaño.

– Sí, así ninguna anda sola por ahí. – Les dijo alegremente Yuki, mientras doblaban por una calle.
– Entonces, vámonos rápido. – Concluyó Tsuki, corriendo seguida de las chicas.


Cuando entraron a su casa notaron que había un ambiente algo extraño, pero decidieron ir a su habitación a buscar las cosas para marcharse pronto y así disfrutar de todo el tiempo que tenían. Al llegar a la habitación que compartían las hermanas notaron que volando sobre su cama había tres mosquitos.

– Que extraño, hace tres años que los eliminaron a todos. – Decía Kano mientras los espantaba. – Sólo conservan a los que ayudan al ambiente y cosas así, pero que yo sepa los tienen bajo vigilancia apartados de los civiles.

– Sí, pero se les pudo haber escapado algunos. Da igual, Yuki ¿Guardaste ya tus cosas? Las mías ya las tengo listas. – Un mosquito comenzó a acercarse a Tsuki y a volar alrededor de ella. – ¿Qué le pasa a éste bicho? Vete.

– Estoy lista, vámonos. – Le dijo Yukino, poniéndose un bolso al hombro.

Al llegar a la sala Yukino se comenzó a acercar al sillón dejándose caer en el, mientras que las chicas la seguían en el acto.

– No sé si ustedes, pero… yo tengo… un poco. – Yuki bostezó, cerro los ojos y apoyó la cabeza en sus manos. – De sueño… – Lo dijo y se quedó profundamente dormida, Tsuki y Kano también hicieron lo mismo.


Cuando al fin despertaron vieron que estaban en el corazón de un bosque, se levantaron y comenzaron a caminar una al lado de la otra, sin separarse, para intentar saber a donde habían llegado.


– ¿Alguien sabe en donde estamos? Tsuki, Yuki ¿Se les ocurre algo? ¿Desde cuando que estamos aquí? Yuki ¿Me dices la hora?

– Claro. – Miró el reloj que tenía en la muñeca por un buen rato y luego, mirándola algo contrariada habló. – Son las seis, pero el secundero no avanza, así que dudo que esté en lo correcto.

– Que bien, estamos en un bosque, el cual no tenemos idea donde queda y el tiempo se detuvo así que ni siquiera sabemos cuanto tiempo llevamos aquí. – Dijo Tsuki con aire pesimista, sentándose en el suelo y echándose el pelo para atrás con la mano. – Ni siquiera sabemos si alguien nos buscará.

– Lo último que recuerdo es que me quedé dormida sobre el sillón, lo lamento hermana, no puedo ayudar en nada. – Yuki Pateó una piedra y se sentó junto a Tsuki silbando.

– No patees las piedras y no silbes, es de mala educación. – La retó, demostrándole que hasta en momentos como esos recordaba comportarse como una dama, por lo cual Yuki la miro sorprendida, así que agregó. – No es tu culpa, nosotras también nos dormimos.

– Quizá esos mosquitos nos picaron, nos quedamos dormidas y ahora estamos en un sueño. – Kano intentaba subirles el ánimo y a medida que explicaba su teoría las miraba con la cara llena de una esperanza fabricada y una gran sonrisa que parecía que de un momento a otro se desmoronaría, pero para no desanimarla, las amigas la siguieron escuchando atentamente. – Sólo debemos buscar algo que nos despierte y ya está, volveremos a su casa para luego ir a la mía.

Habían decidido que estaban en un sueño, cuando de la nada volvieron a aparecer los tres mosquitos que habían estado en su casa y, para sorpresa de ellas, comenzaron a hablarles.

– ¡Hola, qué bien que despertaron! Mucho gusto, me llamo Momo y soy la guía de Kano.

– Yo soy Susu, guía de Tsukino.

– Soy Rin, guía de Yukino.

Las chicas se quedaron perplejas al entenderles y se asombraron más aún cuando, al acercarse los mosquitos, notaron que eran más grandes que antes y tenían forma de niñas. Se quedaron en silencio por un momento, luego hablaron entre ellas, y por fin decidieron que como era un sueño todo podía suceder.


Continuara...


lunes, 11 de junio de 2007

Escuchando una canción...


No importa que canción o si??... en cualquier caso una de Hilary Duff ("Raise your voice") ... no necesito entender mucho de lo que dice porque en el estado en el que me encuentro es como si más la sintiera que la escuchara... y eso me gusta... aunque los ojos me queden vidriosos y de repente se me sequen solos sin que caiga alguna lagrima... Lo extraño que me sucede es que me siento sola y siento que estoy ya más que acostumbrada y que sólo me llega a dar lata, pero no me molesta... y que aunque sienta de repente ganas de llorar las lagrimas no me salen y al final termino sonriendo... o que estoy sola pensando en miles de cosas y cuando me voy a reir me bajan las ganas de llorar... quizás estoy media fallada, porque nunca alguien me contó que le sucediera eso... tengo los sentimientos mezclados de tal manera con las reacciones que no actuo como debería en ciertas ocasiones...

No me quejo... osea, no es algo de lo que sentirse orgullosa, pero es lo que hay y me acepto... aunque a veces me fastidio... y es tanto que ya no me tomo en cuenta y termino haciendo todo lo contrario a lo que me propongo... pero como tampoco soy una experta en que todas las cosas me salgan al pie de la letra tambien me acostumbre... y al final de todas las cosas que hago mucha me salen peor que mal (normalmente a las que les pongo más cariño... vaya como es la vida) y las otras me salen solo mal o más o menos... ^__^ aunque si hay veces en que me han salido bien, y esas veces son como para celebrarlas, pero no las celebro o se pueden hechar a perder...

Me estoy sintiendo extraña... rara!!!!!!!!!!!!!!!! mmm rara no rarita... en fin...
de nuevo me van a empezar a echar del PC... tambien soy experta en eso... además de que gusten los ptos suspensivos... cada vez que los pongo reflexiono un poco para luego seguir escribiendo...

En fin... hasta aquí llego, o me van a retar... ^__^U

Igual, entre toda la mezcla que tengo dentro, me siento relajada porque estoy volviendo a dibujar... pero ahora va más en serio.


sábado, 9 de junio de 2007


Pensando y pensando y aun no se que escribir... Tengo más que claro que quiero escribir algo, y sin embargo no tengo idea de lo que es. Siento que me quiero liberar de algo, y tampoco sé de que es... siento tantas cosas y no sé... Por un momento intento quedarme quieta y ponerme a reflexionar y entonces descubro que he estado bastante tiempo quieta reflexionando y me sale nada... Me muevo, de seguro se me ocurrirá algo si me muevo, pero no se me ocurre...

Bueno, ya estoy escribiendo... aunque aún no estoy segura de que escribo lo que quería escribir... Estoy segura de otras cosas... como a quien me gustaría ver, pero al mismo tiempo no quiero ni siquiera mirarlo a diez mil kilometros de distancia... Que quiero leer o escuchar...

Necesito un quiebre, me siento casi convencida... un quiebre... pero... ¿Qué clase de quiebre? eso es una de las otras cosas más que no sé... soy buena no sabiendo cosas...

¿Y por qué escribo? Me veo aquí escribiendo mucho más que en mi flog, donde ultimamente he puesto sólo canciones... porque tampoco sé que hago mientras lo hago... Al menos me siento más libre escribiendo, sea en un papel o aquí en el PC...

Vaya, en fin... Ya he escrito bastante y me estan echando del computador... además, no es bueno hacerse vicios... y sigo sin saber... aún me falta algo y no sé que es... aunque me siento tranquila, me siento incompleta... y todos los sentimientos se mezclan y al final quedo nula... por un lado queriendo llorar y por otro queriendo reir... y al final... nada... son reacciones nulas...




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viernes, 8 de junio de 2007

... Sólo eso...


Definitivamente es eso... Quien lo diría... resultaba totalmente obvio y no me había dado cuenta... Me complique tanto por una respuesta que ya tenía... era eso y nada más que eso... no tenía que darle más vueltas, porque no existía otra manera.
Detenerme, observar... y eso... eso era... y de todas formas no lo quería aceptar. Se supone que ya lo hice, que ya no me sorprende que sea eso, pero en alguna parte de mi algo me dice que no es sólo eso, que no puede ser sólo eso como si nada... Sin embargo, por más que me detengo y observo es eso, y no dejará de ser eso por mucho que yo lo quiera cambiar...
Detenerme, avanzar... no importa que haga, no importa cuanto corra, cuanto grite, o cuanto intente hacer que me escuchen... seguirá siendo eso... seguirá siendo así...
Esperanzas... ¿¿¿ Sería posible seguir conservando esas esperanzas que me dicen que eso cambiará??? Seguir intentado por todos los medios que se me cumplan los deseos para que eso deje de ser así... para que deje de ser cierto...
Por ahora no veo más remedio que el convivir con eso, día a día, sin darle mayor importancia aunque me cueste, intentar ver eso como algo normal, como algo que por ahora, mientras no lo puedo cambiar, puede ser superable... por ahora sólo me queda dejar que eso siga, en tanto se presente la oportunidad para que eso sea distinto...




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