martes, 10 de julio de 2007

Dentro de un sueño... Cap. 1, parte 3


– Te quejas como si no te hubiese gustado. – Rin se dirigía a ella con un tono ya no de enojo, sino frío, pero de repente cambió a un tono algo más caprichoso y señalo a Ethan que seguía, sonriente, observando a Yuki. – Que te quede claro que él es MI Ethan, y que no me lo quitarás tan fácilmente, por mucho que lo intentes.

– Deja a mi hermana, ella no está interesada en tu tonto Ethan.

– Además, fue él quien la besó. – Kano no encontraba nada malo en lo que acababa de pasar, ella y Tsuki tenían novios y era bueno que Yuki se consiguiera uno, así las entendería en vez de quedarse mirando animales en las casas o la calle, pero si tenía que defenderla era mejor, como le había dicho alguna vez Tsuki; empezar aclarando la situación.

– Sí, yo la besé, pero ella no se opuso.

– Bueno, si lo vemos de ese modo… – «El chico es inteligente» pensó Kano, que no encontró como contradecirlo, así que se limitó a seguir escuchando.

– ¡Pero si me estaba afirmando!

– Dices cualquier cosa por quitarle el novio a Rin. – Momo también se había integrado a la discusión, defendiendo, como era lógico, a Rin y mirando a Yuki que se había ruborizado y desviado la mirada.

– Rin es muy pequeña para ser la novia de Ethan. – En cuanto lo pensó, salió rápidamente de su boca sin alcanzar a detenerse, y cuando se dio cuenta de lo que acababa de decir, sintió como de nuevo su rostro se asemejaba a un tomate, así que agregó atropelladamente. – No quiero quitarle nada a nadie.

– Sí, mi hermana no tiene mal gusto. – La apoyaba Tsuki, con todos los ánimos de ganar la discusión.

– ¡Ya cállense! – Todos miraron perplejos a Kano. Se estaba enredando al escuchar como todos intentaban hablar al mismo tiempo y rápidamente pensó todo lo que habían dicho en ese rato, para concluir. –Yuki tiene razón, Rin es muy pequeña para Ethan.

– Pues ese no es problema para mí, se los demostrare.

– Rin, no lo hagas, sería tonto. – Susu, que había estado toda la discusión intentando calmar a todos, ya estaba cansada y sólo quería que continuaran caminando. – Se hace tarde, vámonos.

– Hazlo, así aprenderán. Nunca más te intentaran quitar a Ethan, enséñales. – Momo, en cambio, había tomado impulso para seguir y no se quería mover de ahí hasta que Rin ganara la disputa.

De repente Rin comenzó a volverse humo hasta que su cuerpo se esfumó por completo, luego, el humo fue aumentando y cuando al fin desapareció, el hada era del porte de Tsukino y rápidamente se aferró al brazo de Ethan y le mostró la lengua a Yuki en un gesto de burla.

– ¿Qué decías sobre el porte?

– Rin… que infantil. – Ethan la miró, algo incomodo. – Bueno, mejor sigamos caminando, o se hará demasiado tarde. Ya solucionado el problema y para alivio de Susu, emprendieron otra vez el viaje, adelante iba Ethan y las tres hadas y un poco más atrás iban las tres chicas. De repente, Yuki miró fríamente la espalda de Rin y murmuró.

– No me importa, ya que tus burlas son sólo parte de mi sueño. – En cuanto lo dijo, Ethan se detuvo bruscamente, lo que hizo que las hadas se sorprendieran, y miró seriamente a Yuki.

– ¿Sentiste mi beso?

– Pues… Sí… ¿Y que? – Yuki estaba atónita, no esperaba que él reaccionara de esa forma.

– Eso no significa nada, absolutamente nada. – Se apresuró a decir Tsuki, quien estaba a la defensiva desde que habían comenzado a discutir y le tomaba tiempo el estar más calmada.

– ¿Nada? – Cada vez Ethan parecía estar más serio. – Explícales Rin.

– En los sueños una es feliz y duerme tranquila, pero si una se asusta, como en el caso de las pesadillas, se despierta. – Al parecer, las hadas tenían la capacidad de que después de discutir, podían recobrar la calma y la paciencia sin dificultad.

– Exacto, pero esos sentimientos se adquieren por la atmósfera, pues el contacto físico no se toma en cuenta. – Continuó Susu alegre de que ya no pelearan.

– O simplemente, no se siente. – Concluyó Momo, que en la mirada se notaba que estaba tranquila, pero lista para continuar discutiendo si alguien quería.

– Si tu sentiste el contacto físico, es porque esto no es un sueño. – Ethan la miraba de una forma tan tierna que Yuki no podía negarse a sí misma que le agradaría que fuera real.

– Así que… esto… es real. – Yuki intentaba hacerse a la idea de que todo lo que les había pasado no era mentira, lo que le era algo difícil de creer, pero que sin embargo le resultaba, no podía decírselo a su hermana, una explicación bastante convincente.

– Milagro, lo comprendiste. – Le dijo irónicamente Rin al tiempo en que otra vez el humo la rodeaba y volvía a ser pequeña. – Me queda más cómodo estar así.

– Yuki no les creas. – Kano no encontraba que decirle a su amiga para que no la convencieran, pero si despertaba creyendo en todas esas cosas la encerrarían por loca.

– ¡Pero si es la verdad! – Ahí estaba Momo, frente a Kano, lista para empezar una discusión si era necesario, incluso si no lo era.

– Da igual, apresurémonos, se aproxima una tormenta. – Ethan miró al cielo y agregó. – Las torres negras están expandiendo sus dominios. ¡Vamos!

Continuaron su camino, ésta vez más rápido que antes y pareciendo ya volverse una costumbre, iban todos en silencio; Tsuki pensaba en lo extraño que resultaba el sueño « ¿Por qué quieren que creamos que esto es real? Es absurdo que un sueño insista tanto en eso»; Kano pensaba en lo tonta que había sido la discusión anterior «Si a Yuki le gusta Ethan es porque tiene buen gusto, Tsuki debe estar de acuerdo conmigo, que triste que todo sea un sueño»; Yuki no podía sacarse de la cabeza el que existiera la probabilidad de que todo fuera real «Sentí su beso… nunca me había pasado eso en un sueño, claro que nunca me habían besado en un sueño». Sentían que había sido un camino muy largo y estaban agotados, hasta que por fin vieron que se acercaban a un pueblo, lo que les subió el ánimo e hizo que corrieran con la esperanza de encontrar un lugar para descansar.

Ya a la entrada del pueblo, las chicas se detuvieron por la impresión que tuvieron al ver a tanta gente (si es que así les podían llamar) extraña, con más extremidades o rasgos de lo habitual y con diversas maneras de caminar, gente que iría más allá de la imaginación de alguien normal. Claro que lo normal, en el mundo de ellas, era que la gente no usara la imaginación para alguna otra cosa que no fuera la construcción de casas o cosas similares.
– ¡Qué gente más extraña! – Exclamó Kano sin fijarse en que muchos seres que antes caminaban tranquilos, se detuvieron a observarla con curiosidad.

– Baja la voz. Los puedes ofender. – Le susurró Tsuki, aunque le pareció que para la gente del pueblo, ellas eran las extrañas.

– Claro, claro… Lo siento. – Dirigió su mirada hacia arriba. – Miren al cielo, ya anocheció ¿No habrá algún lugar para que descansemos? – De repente, una gota le cayo en la nariz, y comenzó a llover. Las chicas se sorprendieron al ver que la gente corría a resguardarse; de todas las cosas que habían visto hasta ese momento, el hecho de que lloviera no era nada fuera de lo normal.

– Vamos, rápido. – Antes de que se dieran cuenta, Ethan y las hadas las empujaban al interior de una casa. Ya adentro, las chicas comenzaron a contemplar ésta con mucha curiosidad.

Se veía como una casa normal, paredes ventanas y muebles eran como en cualquier otra casa que habían visto. Sin embargo, el ambiente se sentía más armonioso, no había relojes por ninguna parte; lo que en su mundo significaría el desprecio por la responsabilidad y puntualidad. Y vieron que colgado de una de las paredes había un espejo que, de alguna forma, no reflejaba lo que tenía enfrente, sino que parecía que en su interior hubiera otra habitación, una habitación que a las muchachas les resulto familiar.

– ¡Uf! Por poco…– Exclamó con alivio Momo, sacando del ensimismamiento a las tres chicas. – Creí que no alcanzaríamos a refugiarnos.

– ¿Qué pasa? ¿Le tienen miedo al agua? – Kano, al igual que Tsuki, olvidó que intentaba recordar donde había visto la habitación del espejo, concentrándose ahora en por qué se estaban escondiendo de la lluvia. Sin embargo, Yukino siguió mirando fijamente al espejo como si esperara alguna respuesta.

– No es eso… no es tan simple como que le temamos… es sólo que… ¿Vieron al cielo? – Momo buscaba alguna forma de explicarle lo que sucedía.

– Sí…estaba negro. – Le contesto Tsuki, restándole importancia a lo que decía.

– Sin luna… sin estrellas… – Kano intentaba encontrarle algo extraño al cielo, pero lo único que deducía era que había anochecido, y al no verse las estrellas y la luna, significaba que estaba nublado.

– Eran las torres. – Le aclaró Susu con un aire misterioso que no logró que las chicas se sintieran muy interesadas o asustadas, lo que la decepciono.

– ¿Las torres? – Le dijo Tsuki, que pensó que en las torres de las que hablaban habría algún sistema tecnológico más avanzado que los de su mundo que podía manejar el clima a su antojo.

– Sí. Se aproximan, cubren todo de oscuridad. – Rin ya se estaba cansando de que por mucho que le explicaran a las muchachas, éstas no creyeran lo que les decían.

– Pero las torres no se mueven, son de piedra. – Definitivamente no creían nada, y Kano notó como en las caras de las hadas se reflejaba la rabia y la impaciencia, así que buscó alguna forma de explicarse lo que le habían dicho, hasta que se le ocurrió. – Claro, a menos que tengan ruedas o algo así.

– Su poder se mueve, su magia y sus guardianes. – Susu le hablaba como si se estuviera dirigiendo a alguien con comprensión lenta, a Tsuki se le ocurrió que el hada sentía que hasta una silla entendería mejor las cosas, por lo que le costó bastante ocultar la risa. –Y en cada tormenta, dañan o esclavizan a los seres vivos que estén fuera por mucho tiempo.

– Al principio no nos preocupábamos, pero cuando se supo que las hijas de la luna podrían ayudarnos, comenzaron a expandirse a mayor velocidad. – Ethan, en cambio, parecía bastante calmado.

– ¿Las hijas de la luna? … ¿Las “Sailor Moon”? – Yuki por fin había desviado su mirada del espejo, al parecer el tema le había llamado la atención y a los demás les había intrigado lo que había dicho.

– ¿Las Sailor cuanto? – Nadie supo a lo que se refería y le miraban estupefactos, como si hubiera sido ella la que los hubiera llevado hasta ese lugar y les tuviera que explicar todo.

– Bueno, eran una serie de dibujos animados, provenían de un país que se llamaba Japón, en los que…– Al ver la expresión atónita de sus receptores, decidió que era mejor no continuar o los enredaría aún más. – En fin, no importa… eso fue hace siglos. – Ella siempre, a diferencia de su hermana, se había interesado en las diversiones que venían de distintos lugares de la gente antigua siendo infantes, lo bueno era que había museos y bibliotecas respecto a todo eso, pero no hablaba de aquello con nadie ya que la gente que la rodeaba consideraba que eso sólo lo hacían las personas que no tenían nada bueno que aportarle al mundo.

Mientras todos estaban pensando en lo que había dicho Yuki, se abrió una puerta que se encontraba a la derecha de ellos y vieron como, junto con un resplandor verde, entraba una joven de no más de 23 años, tapada por una capa plateada, por la que sólo se le podían ver unos cuantos mechones de pelo de color verde turquesa.


Continuará...



Bueno, aquí deje otro trozo del 1º capitulo del cuento... ojalá les guste...

viernes, 6 de julio de 2007

Richie


Ya, aquí dejo un dibujo de uno de mis tantos personajes favoritos inventados por mi: un demonio ^__^ es más lindo... es para subir algo mientras veo lo del cuento... y lo de todos mis comics... y estudio para las pruebas... y...
¬¬ si cuento las cosas me resultan bastantes, pero por mucho que lo pienso llego a la conclusión de que estoy desocupada... ahora que recuerdo, debería estar haciendo un trabajo...
Me falta algo... conciencia podría ser... o algo por el estilo...